jueves, 8 de mayo de 2014

Educación Ambiental como herramienta para combatir la Contaminación del Aire. Experiencias de la Campaña Aire Limpio.

Comienzan los días de frio en nuestro país, especialmente acá en el sur, y con ello vuelven al “protagonismo” cientos de casas y sus chimeneas humeantes que nos dejan el triste panorama de un aire sucio y enrarecido, con elevadas concentraciones de compuestos químicos peligrosos que ponen en evidente riesgo la salud de la población. Para nadie resuelta desconocido que se ha avanzado mucho en la gestión de la Calidad del Aire en los últimos años; estudios, proyectos, estaciones de monitoreo, sistemas de pronósticos, normativas, ordenanzas municipales, planes de prevención y descontaminación, etc. ¿Pero que estamos fallando entonces?, ¿Que nos falta?
Personalmente soy un convencido de que, parte importante de la solución debe lograrse a través de cambios de hábitos de la ciudadanía y eso se logra por medio de la Educación Ambiental, la cual no solo aporta conocimientos, sino que entrega también las competencias necesarias para enfrentar los problemas ambientales que hoy nos aquejan como sociedad. Y no hablo solo de educación formal sino a nivel de toda la sociedad y, respondiendo realidades locales y regionales. La Ley 19.300 de Bases del Medio Ambiente reconoce la Educación Ambiental como un instrumento de Gestión Ambiental, pero ¿Existe realmente Educación Ambiental en nuestro país?  

Si bien la institucionalidad ambiental ha trabajado por instaurar la Educación Ambiental en Chile, inicialmente a través de la creación del Sistema Nacional de Certificación Ambiental de Establecimientos Educativos (SNCAE), en el año 2003, que actualmente cuenta con alrededor de 900 establecimientos educacionales adscritos, los cuales han incorporado el tema ambiental en su metodología educativa, y a través de la Política Nacional de Educación para el Desarrollo Sustentable (PNEDS), aprobada el año 2009 y que es un instrumento que busca establecer los lineamientos para lograr una mayor cultura ambiental, expresada en una ciudadanía más sensibilizada en materia ambiental, está claro que aún queda un largo trecho por recorrer.

Actualmente, muchas experiencias de Educación Ambiental son realizadas por organismos no gubernamentales, pero estas han sido intermitentes en el tiempo y con diferentes grados de impacto en la sociedad. Respondiendo a esa necesidad de generar iniciativas de Educación Ambiental, en el año 2012 nace el proyecto CAMPAÑA AIRE LIMPIO.



CAMPAÑA AIRE LIMPIO
Esta iniciativa nació de la preocupación de jóvenes profesionales del área ambiental por atacar los problemas de contaminación atmosférica, que viven muchas ciudades de centro sur de nuestro país, antes de que pasen a niveles críticos, es decir, “prevenir la enfermedad antes que se transforme en un problema serio y no buscar remedios cuando el enfermo ya se encuentra en estado terminal”, tal como se ha hecho hasta el momento en ciudades como Santiago, Temuco, Talca o Coyhaique, por nombrar algunas, obviamente sin obtener resultados esperados. El carácter preventivo de esta campaña, que se ejecutó en la ciudad de Angol, la posesiono como una iniciativa única en el país, ya que se ejecutó en una ciudad con evidentes indicios de contaminación atmosférica pero que no cuenta (por tener una población menor a 100.ooo habitantes) con estaciones de monitoreo, estudios, declaración de zona latente o saturada y menos con un Plan de prevención o descontaminación. 

Vista de la ciudad de Angol donde queda en evidencia  la Contaminación atmosférica 
Lo que buscamos con esta iniciativa fue hacer parte del problema a la comunidad, lograr un empoderamiento en el tema de la calidad del aire y lograr que ellos se sintieran parte de la solución y no meros espectadores. En el pasado y hasta hoy, gran parte de los recursos económicos se han destinado a la elaboración de estudios técnicos de excelente nivel pero que no han tenido mucha incidencia en la solución real del problema. Necesitamos medidas a corto plazo y que comprometan a la comunidad, que finalmente es la genera el principal aporte a la contaminación del aire (más del 90% en muchas ciudades del país) a través del uso de artefactos de combustión y el uso de leña como recurso energético. Bajo esta perspectiva, sin dudas la mejor herramienta para generar los cambios necesarios en la población es la educación ambiental. 

La Campaña Aire Limpio en Angol, por tanto, buscó atender el tema de la educación ambiental desde un enfoque profesional, incorporando metodologías efectivas y replicables, esto último con la finalidad de seguir expandiendo la campaña a otras ciudades con problema de calidad del aire. En este proyecto se hizo partícipe a representantes de organizaciones sociales y autoridades de Educación y Medio Ambiente de la Región de La Araucanía, pero por sobre todo a la comunidad angolina. La campaña de sensibilización y concientización se realizó mediante charlas, actividades puerta a puerta, visitas a establecimientos educacionales (primarios y secundarios), reuniones con juntas vecinales, capacitaciones y actividades demostrativas acerca del problema de la contaminación atmosférica, todo enfocado en lograr generar acciones concretas que ayuden a disminuir los incipientes problemas de calidad del aire que se presentan en la comuna.

Lanzamiento de la Campaña Aire Limpio junto a la ex SEREMI de Medio Ambiente de la Araucanía., Andrea Flies. Centro Cultural de Angol
Jornada de intervención y educación ambiental con los niños del Jardín Infantil Bambi 
Jornada de intervención y educación ambiental en el Liceo Agrícola El Vergel 
Los resultados del proyecto fueron excelentes, sobrepasando ampliamente nuestras expectativas iniciales. La Campaña Aire Limpio y cada una de sus actividades tuvieron una gran acogida por parte de la comunidad educativa y angolina en general, quienes se comprometieron y participaron activamente de la campaña. Con esto quedo demostrado, una vez más, que las iniciativas de Educación Ambiental tienen una alta valoración en la sociedad. Esta campaña nos corroboro que los programas de sensibilización y educación ambiental son herramientas eficaces para el cambio de hábitos en materia de calidad del aire, especialmente en lo concerniente al buen uso de los equipos de combustión y uso de la leña. 

Jornada de intervención y educación ambiental en la Plaza de Armas de Angol
Alumnos de la Escuela Los Nogales (Renaico) mediendo la humedad de la leña
Tras esta experiencia, esperamos seguir trabajando con otras ciudades y para esto esperamos que las organizaciones públicas competentes y privadas apoyen iniciativas como esta y que otros municipios abran sus puertas. Las autoridades locales y regionales deben darle prioridad al establecimiento acciones preventivas o que mitiguen los efectos de la contaminación del aire sobre la salud de las personas. Creo que estamos en un buen momento para comenzar. 

Exponiendo la experiencias de la Campaña en la V Escuela Ambiental de Invierno acerca de Estrategias educativas y ciudadanas para tener un aire limpio, en la Universidad de Los Lagos, Osorno

jueves, 9 de enero de 2014

Lago Colico, un destino turístico. NO lo Contaminemos!

El día domingo 5 de enero,  como tantos otros días a lo largo del año, partimos con mi padre y mi hermano a bañarnos a las aguas del Lago Colico, vivimos en Quecherehue (Kechu Rewe en mapudungun) a unos 5 kilómetros del lago. Soy una amante de la naturaleza; de los bosques, de los ríos y lagos, sobre todo de esta zona, tal como muchas otras personas que tienen la fortuna de vivir en la Araucanía. Sin embargo, como habitante de la comuna de Cunco, Mapuche e Ingeniero Ambiental no puedo dejar de molestarme y preocuparme por el poco interés de la gente por cuidar nuestro medio ambiente.


Durante el año voy muy seguido al lago, a disfrutar de sus aguas o a observar los atardeceres. Cada vez que voy trato de recoger los residuos que encuentro, no solo en el las orillas del lago sino también a orillas del camino. Esto lo hago como una manera de mantener limpio el medio ambiente, pero también como forma de intentar concientizar a la gente, juntando los residuos (que dejan a orillas del lago, entre la vegetación o a orillas del camino), pero como es lógico, por mucha conciencia ambiental que uno tenga, para nadie resulta agradable limpiar la basura que otros generan, sobre todo cuando son restos de comidas, líquidos, papel higiénico o pañales, por nombrar algunos.

Botellas y bolsas plásticas entre la vegetación,  a metros de la orilla del lago
El pasado fin de semana el panorama no fue muy distinto, como los días estuvieron calurosos mucha gente visito las pocas playas con acceso libre que tiene esta lago. Recordemos que actualmente el lado poniente del Colico (sector La Esperanza) no tiene acceso libre a las playas, por lo que toda la actividad turística se concentra en la ribera oriente (esa terrible vulneración de los derechos y esa enorme desigualdad de acceso a las playas queda para una análisis aparte). Precisamente en una de esas playas (cercana a Puerto Puma) encontré mucha gente tirando papeles, bolsas y envases plásticos, latas de cerveza y bebida, pañales, huesos de pollo y restos de papel higiénico, y con toda naturalidad, sin hacer el mas mínimo esfuerzo por regresarse con sus residuos para depositarlos en un contenedor cercano (que casi no existen en el lago) o en un basurero del pueblo más próximo. Frente a lo anterior me pregunto: ¿Será tan difícil ser un poco consciente y pensar en el otro? ¿A quién le gusta ir a una playa sucia? 

Latas de cerveza a la entrada del la playa del Lago Colico
El Colico, es un hermoso lago y sus aguas cálidas,  su entorno de cerros y su flora y fauna nativa lo hacen considerar, de acuerdo a mi opinión, como una maravilla natural. Es por ello que se hace urgente protegerlo de cualquier tipo de contaminación. Si no cuidamos el Colico muy pronto comenzará a perder su riqueza ecosistémica, sus encantos paisajísticos y su atractivo turístico.

Atardecer en el Lago Colico


Para desgracia de muchos quienes amamos y protegemos el medio ambiente, las personas han arraigado la peligrosa costumbre de destruir o dañar todo aquello que de una u otra forma es importante para nosotros mismos y parece ser que el Colico no es ajeno a ese comportamiento. El municipio de Cunco cada año, antes del inicio de la temporada, limpia las orillas del lago y mejora las playas, pero claramente eso no es suficiente y queda mucho por hacer. De acuerdo a mi visión, es tarea del municipio preocuparse de transformar las conductas ambientales de la comunidad y para ello se hace imprescindible impregnar a los ciudadanos con nuevos hábitos y que conciencia del cuidado del medio ambiente y de la comuna, esto, a través de una buena Educación Ambiental, campañas de concientización y la implementación de las mejores condiciones para disponer los residuos. De acuerdo a lo señalado por el alcalde Coke Candia, Cunco busca posesionarse como una comuna turística, por lo tanto la tarea principal es cuidar nuestros atractivos naturales, como el Colico y otros lugares. También revisar el tema de la instalación de empresas forestales (que sustituyen el bosque nativo) y centros de cultivo de especies salmonídeas (que se instalan en nuestros ríos). 


Basuras a orillas del Lago Colico 

Claramente en la comuna de Cunco falta mucho por hacer en materia ambiental, pero también es verdad que esta la gran posibilidad de implementar un adecuado Sistema de Gestión Ambiental que genere un cambio en la mirada actual y que permita diseñar e implementar un plan integral en materia de residuos sólidos que establezca y describa las líneas de acción para lograr una adecuada gestión de los residuos y a su vez permita implementar una estrategia de sensibilización en temas ambientales en los habitantes de Cunco.

Residuos a orillas de la playa
Mientras tanto, como ciudadanos conscientes debemos procurar mejorar el manejo de nuestros residuos. Si visitamos playas o cualquier lugar y no encontramos contenedores o servicios de recolección de la basura, tratemos de regresar a nuestros destinos llevándonos los residuos que nosotros mismos hemos generado, sobre todo si se trata de basura inorgánica (tarros ferrosos, latas de cervezas o bebidas, papeles de aluminio, vidrios, plásticos o combustibles), ya que son muy difíciles de degradar. Si en casos extremos, no podemos llevarnos la basura, tratemos de disponerla de forma responsable, si se trata de basura orgánica (restos de alimentos, papeles o deposiciones), tratemos de enterrarla a unos 50 cm de profundidad, alejada de los cursos de agua u orillas de playa, sin bolsas plásticas y tapada con tierra.

¡De todos depende mantener nuestro medio ambiente limpio!